lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene…
Hermoso poema de Mario Benedetti, que me vino a la memoria participando con los miles de manifestantes en toda España, el domingo pasado, se nos va acercando, lentamente, el futuro y en este caso no parece que será de color rosa palo, sino más bien de rotundo rojo revolución.
Sin duda de las manifestaciones que se produjeron el pasado 19 de junio, una de ellas me llamó poderosamente la atención, fue la celebrada en Bilbo, no por ser la más numerosa, aún teniendo una participación asombrosamente alta, según datos de la Policía Municipal bilbaína se congregaron por encima de las 12.000 personas, según la organización y diversos medios informativos esta se situó en cifras superiores a los 25.000 participantes, cifra considerable si se tiene en cuenta la excepcionalidad política con que se rige toda actividad cívica en la Comunidad Vasca.
Pero sin duda lo más llamativo al margen de la participación, alta, fueron dos hechos los que me hicieron reflexionar:
· El primero el encabezamiento de la marcha reivindicativa, protagonizado por dos enseñas de histórico pasado reivindicativo, la Ikurriña, la bandera nacional vasca y la tricolor bandera de la II República Española, una vez más ambas hermanadas en la lucha, que nunca debieron abandonar, y la solidaridad entre sus pueblos.
· El segundo elemento, no es nuevo y ya en otras ocasiones hemos escrito sobre ello, el nacionalismo vasco el PNV, la derecha nacionalista vasca, por un lado y la denominada izquierda vasca, Aralar, Alternatiba, EA o Herri Batasuna ahora en santa alianza en Bildu o por separado, por el suyo, tienen la habilidad mediante un discurso victimista, en clave nacionalista como gustan decir y alejado de los verdaderos problemas que acucian a la sociedad vasca, de crear verdaderas cortinas de humo que separan e intentan esconder con ellas a los ciudadanos de izquierda y consecuentes con políticas de transformación, que la verdadera centralidad del problema vasco es y seguirá siendo la lucha de clases, la eterna contienda de los desheredados vascos o no, del mismo centro de Bilbo o de Donosti, contra quienes sustentan y mantienen en propiedad los medios de producción y el aparato coercitivo que les legitima para ello.
” …Las aportaciones teóricas, políticas y culturales de los proyectos de liberación que tienen como objetivo la democracia plena, la supresión de cualquier forma de explotación del ser humano y el socialismo como negación dialéctica y de superación del capitalismo”, para proseguir definiéndose como un partido nacional, de clase, laico y republicano, no es parte de un manifiesto de un “Indignado” más, participante en la manifestación bilbaína, es algo que se viene reivindicando desde el año 1.981, por quienes en Euskadi siguen sosteniendo la necesidad de proyectos con carácter nacional que luchen por la defensa de los intereses de la clase trabajadora.
Y estos sin duda fueron por fin los principios de la marcha del pasado día 19 en Bilbo, una marcha desteñida de nacionalismo, pero nacional-vasca-, laica y republicana, este es el camino que no deben abandonar las personas de izquierda y comprometidas con políticas transformadoras en Euskadi, se puede y se debe devolver el protagonismo a las reivindicaciones de clase en nuestra comunidad, hay vida para un proyecto transformador en nuestro país y sin duda el domingo fue un buen comienzo, que debe hacer reflexionar a más de uno.
… cada vez más nosotros
y menos el azar
lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene
lento pero viene
lento pero viene
lento pero viene
Imagen: Joseba Angulo
Texto: Joseba Angulo
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